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Tradición y Revolución

Presentación del libro “Los campamentos del Frente de Juventudes” .

Presentación del libro “Los campamentos del Frente de Juventudes” .

 

  Hoy, día 5 de Junio de 2008, ha sido presentado en el aula de Fuerza Nueva el libro “Los campamentos del Frente de Juventudes” por parte de su autor, Cesáreo Jarabo Jordán.

  El escritor ha comenzado su conferencia haciendo referencia a las muchas dificultades que ha tenido antes y después de publicar el libro .Es decir, cuando quería acceder a los archivos catalanes, se le denegó el permiso y tuvo que acudir a Madrid para consultar una hemeroteca donde también sufrió retenciones en su investigación; y, una vez publicado su trabajo, en Valencia varias piaras de “antifascistas” pretendieron boicotearle. No obstante, estas actitudes no evitaron que Cesáreo Jarobo desarrollara una fructífera investigación, sino todo lo contrario: la ausencia de fuentes documentales le llevaron a elaborar su trabajo a partir de testimonios orales, facilitados por antiguos miembros y participantes de las actividades del Frente de Juventudes, entre los cuales destacó a Pascual Pascual Recuero.

  Posteriormente, ha iniciado la presentación del libro, publicado a partir de su tesis de licenciatura. Ha comenzado hablando de los orígenes de la actividad campamentística, que se remota al siglo XIX, cuando la Revolución Industrial había desarraigado de la naturaleza al hombre y le estaba deshumanizando. En este contexto histórico, surgieron diferentes asociaciones, muchas de ellas promovidas por la Iglesia, con la misión de familiarizar a los jóvenes con la naturaleza. Uno de ellos fue el de los “Boy scout”, fundado por el británico Baden Powel.

  No obstante, estos grupos poseían un carácter exclusivamente “naturista”, esto es, no se ocupaban de ningún tipo de formación política (aunque solían realizar tareas de formación en virtudes humanas y, en ocasiones, religiosas). La primera nación que empleó uno organización juvenil con el objetivo de crear una conciencia política en la juventud, fue la URSS a través del “Konsomol”; y más tarde, hacia el año 1926 la Italia de Mussolini y la Alemania de Hitler con las “Hitlerjunge”.

  En cuanto a España, las primeras organizaciones que emplearon campamentos para formar políticamente a los jóvenes, fueron la Falange y el Requeté. Al iniciase la Guerra de Liberación, los primeros incluyeron a sus miembros más jóvenes en los denominados “flechas”, mientras que los segundos hicieron lo propio a través de los “pelayos”. Aunque funcionaron autónomamente, la unificación de las fuerzas nacionales en torno a FET y de las JONS dio lugar a que se fusionaran también las organizaciones de niños, creándose la “Organización juvenil”, que en 1940 pasaría a denominarse “Frente de Juventudes”.

  Se trataba de una entidad que tenía una doble misión: por un lado, apartar a los niños de las penalidades de la Guerra y de la Posguerra, y, por otro, el objetivo primordial: garantizar a la juventud española una formación íntegra, que se ocupara de la formación religiosa, premilitar, humana…

  Para lograr estos objetivos, en cada Provincia había una delegación del Frente, que organizaba campamentos en los que los niños convivían como una auténtica familia: compartían todo lo que recibían de sus padres, jugaban juntos y eran responsables por igual de todo. Además, se garantizaba que todos los niños pudieran acudir al campamento, aportando becas para los más necesitados. No obstante, no se regalaban gratuitamente, ya que se consideraba que, por pequeña que fuera, cada persona debía aportar una colaboración económica como símbolo de su esfuerzo personal.

  Todos estos niños eran educados por distintos mandos. Éstos, eran personas elegidas cuidadosamente con el objetivo de que fueran conocedoras del espíritu católico y nacional-sindicalista que había que transmitir a la juventud. Por ejemplo, el encargado de la educación premilitar debía tener conocimientos militares, el dirigente de la sección cultural, superar un examen de capacidad. Otros cargos eran el de administrativo, que implicaba la posesión de conocimientos de contabilidad, el de sanitario, ocupado por un licenciado o doctor en medicina, y el de capellán.

  También nos ha explicado el conferenciante que durante la Guerra de Liberación, mientras en el bando nacional se realizaba esta importante obra social (que sería una de las artífices de la erradicación del analfabetismo); en el bando rojo los niños y jóvenes carecieron de organizaciones juveniles. Por ello, fue posible que se obligara a luchas a muchachos de 15 años, los integrantes de la calificada como “quinta del biberón”, o que decenas de miles de niños tuvieran que exiliarse.

  Finalmente, Cesáreo Jacobo ha concluido explicando como ocurrió la destrucción del Frente de Juventudes. Éste se produjo en dos fases: la primera en 1965, cuando, como consecuencia del viraje político del Régimen, se disolvió el Frente para formar la “Organización Juvenil Española”; que carecía de dimensión política. No obstante, puesto que los antiguos mandos permanecieron en nuevos puestos, muchos dirigentes se esforzaron para mantener vivo el espíritu del nacional-sindicalismo. Sin embargo, en otos lugares esto no ocurrió, permaneciendo la OJE aislada de la dimensión política.

  Por último, la OJE murió al fallecer el Caudillo, cuando, de repente, todos los miles de chicos, mandos…. la abandonaron; entregándose a la corrupción humana, espiritual y moral que el Régimen liberal-capitalista todavía está introduciendo entre nuestra juventud.

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